La generación perdida


Hoy, no sé si por aquello del destino o por un mensaje divino, he podido coordinar muchas preocupaciones individuales que me absorbian desde hace algún tiempo.

Todo el mundo tiene paranoias, incertidumbres, visiones catastrofistas o inquietudes que lo llevan a crear dentro de sí un mundo paralelo, muchas de esas inquietudes no acompañan de por vida pero nunca ven la luz.  En definitiva, “la Generación perdida”.

Nuestros padres, nuestros abuelos, bisabuelos, tatarabuelos…. todos ellos han sufrido, durante el transcurso de sus vidas una guerra como mínimo que les ha afectado directamente. Se podría decir que, a día de hoy la generación perdida, esa de los 60, 70 y hasta los 80, es la única generación ya adulta que no ha vivido una guerra directamente. ¿Se cumplirá la profecía?. ¿Permitirá el destino librar a ésta nuestra generación de dichas penurias?. Lo dudo. Todavía faltan 50/70 años para que desaparezca ésta generación, demasiado tiempo para una humanidad tan alocada.

Pero éste no es el verdadadero problema de nuestra generación, aunque sí una inquietud. Estamos asistiendo como espectadores privilegiados en primera fila a la rotura total del eslabón de la superviviencia, eslabón que permaneció vivo y se transmitió de padres a hijos desde el Homo Sapiens hasta nosotros, y que hoy, nuestra generación, la generación perdida tiene el dudoso honor de ser la que ya ha roto dicho eslabón de la cadena. ¿Porqué?.

Hemos extinguido en tan solo 100 años de historia miles de años de sapiencia trasmitida de padres a hijos hasta hoy, y la cadena se ha roto. Nos hemos convertido en los nuevos analfabetos del siglo XXI. Esos 128K de memoria “caché”, esa información fija indispensable para la superviviencia que se trasmitía de padres ha hijos y que permanecía indestructible en un pequeño rinconcito de nuestro cerebro se ha borrado, ha quedado vacía de contenido. Hoy, por nuestro espacio de memoria vacía de contenido sólo viaja millones de información diaria la cual dificilmente queda retenida, como la memoria “flash”.

Hoy, Internet hace las funciones de nuestra memoria “caché”, ¿porqué esforzarse en retener algo cuando podemos encontrar “ipso facto” dicha información a través de otro medio sin apenas esfuerzo mental?.

Estamos hipotecado nuestro destino y confiándolo a una maquina virtual demasiado vulnerable. nuestra dependencia de otros muy “vulnerables” y nuestro bajo entrenamiento de nuestra masa cerebral, algo indispensable para la superviviencia.

Mi abuelo miraba al cielo y sabía el tiempo que iba a hacer mañana

Anuncios

2 comments

  1. Hola

    Me llamo Liz, soy administradora de un directorio y tengo que decir que me ha gustado su página Reino de Valencia. Por ello, me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, consiguiendo que mis visitantes entren también en su web.

    Si estás de acuerdo. Házmelo saber.

    Suerte con tu web y que tengas una excelente semana!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s